Nairobi como punto de convergencia global 

Del 23 al 26 de marzo de 2026, Nairobi acogió la Conferencia Internacional sobre Salud Materna y del Recién Nacido (IMNHC), consolidándose como uno de los principales espacios de diálogo global sobre salud materna y neonatal. El evento reunió a más de 1.800 participantes de más de 87 países, contando con la presencia de 40 delegaciones gubernamentales oficiales, lo que supuso un importante punto de encuentro entre instituciones, profesionales sanitarios, investigadores y organizaciones internacionales. 

La conferencia fue una oportunidad para compartir resultados, abordar los desafíos aún pendientes y definir nuevas estrategias para mejorar la atención a madres y recién nacidos, especialmente en los contextos más frágiles. La comunidad internacional demostró una conciencia creciente: alcanzar los objetivos globales exige hoy un salto de calidad, no solo ampliar el acceso a los servicios. 

Un programa diseñado para transformar la evidencia en acción 

El programa de la IMNHC 2026 alternó sesiones técnicas, talleres y espacios de diálogo, con el objetivo de traducir la evidencia científica en soluciones concretas y aplicables en las áreas materno-neonatales. El tema de la calidad de la atención destacó con fuerza en las discusiones. 

En muchos países, el acceso a los servicios sanitarios ha aumentado progresivamente, pero esto ya no es suficiente. Es la calidad de la atención la que marca la diferencia entre supervivencia y pérdida, entre resultados positivos y complicaciones evitables. Por ello, es necesario invertir en estándares elevados de atención, en la mejora continua de la calidad, en la supervisión clínica y en el desarrollo de las competencias de los profesionales sanitarios. 

En este contexto, también se debatió la necesidad de repensar los modelos de financiación, superando lógicas basadas únicamente en la rendición de cuentas para orientar los recursos hacia resultados concretos y medibles para madres y recién nacidos. Esto implica una visión estratégica que incluya el fortalecimiento de los sistemas de salud, el acceso a productos esenciales y el apoyo a la innovación, para que las soluciones eficaces puedan sostenerse y ampliarse en el tiempo. 

Colaboración, datos y personas en el centro de los sistemas de atención 

Otro mensaje clave que surgió de la conferencia fue el de la colaboración. El principio de "un plan, un presupuesto, un informe" es hoy más relevante que nunca: para generar un impacto real es necesario superar la fragmentación y los enfoques aislados, trabajando de manera coordinada y alineando estrategias, recursos y responsabilidades. 

Al mismo tiempo, se evidenció la urgencia de reforzar y armonizar los sistemas de recogida y uso de datos. Disponer de datos más integrados, coherentes y realmente utilizables es fundamental para guiar las decisiones clínicas y políticas, monitorizar el progreso y garantizar una auténtica rendición de cuentas. 

La reflexión fue más allá de los aspectos técnicos y organizativos, poniendo a las personas en el centro. Se reconoció un papel fundamental no solo a los profesionales sanitarios, sino también a las familias. Los sistemas de atención deben replantearse de forma más inclusiva: por un lado, apoyando las competencias, la motivación y la capacidad de acción de los profesionales, y por otro, valorando el papel de las familias como parte integral del proceso de atención, desde la prevención hasta la asistencia. Sin profesionales respaldados y familias implicadas y conscientes, ninguna transformación puede considerarse verdaderamente sostenible. 

África, protagonista del cambio 

Por último, la IMNHC 2026 reafirmó un cambio de paradigma ya imprescindible: África ya no es un actor pasivo en la recepción de ayudas, sino un protagonista activo en la conducción del cambio. 

En este contexto se inserta el trabajo de la alianza EWENE – Every Woman Every Newborn Everywhere, que reunió a las delegaciones nacionales para un momento estructurado de diálogo y trabajo conjunto. El objetivo fue reflexionar sobre las principales enseñanzas de la conferencia, adaptarlas a los distintos contextos nacionales, identificar las principales brechas de implementación y de sistema y definir entre tres y cinco prioridades estratégicas a medio plazo, junto con las necesidades correspondientes de asistencia técnica. 

El mensaje que surgió es claro: alinearse para ampliar lo que funciona, apoyar cambios medibles y fortalecer el liderazgo de los países es esencial para alcanzar juntos los objetivos definidos por EWENE. 

La Paolo Chiesi Foundation: espacio de diálogo e innovación 

Dentro de este contexto dinámico, la Paolo Chiesi Foundation desempeñó un papel activo como facilitadora de la sesión con las delegaciones de países africanos, promoviendo el diálogo estratégico sobre prioridades a medio plazo en salud materna y neonatal y facilitando la identificación de necesidades específicas de asistencia técnica. La Fundación también destacó como interlocutora de numerosos donantes y financiadores internacionales, consolidando la colaboración entre instituciones, socios y operadores sobre el terreno. 

Además, su stand en el área de expositores se consolidó como un punto de intercambio continuo durante toda la conferencia: un espacio abierto al diálogo, donde profesionales sanitarios, instituciones y socios internacionales se reunieron para compartir experiencias, debatir los desafíos cotidianos de las áreas neonatales y explorar posibles colaboraciones futuras. 

Uno de los temas más profundizados en el stand fue el Modelo NEST (Neonatal Essentials for Survival and Thriving), un enfoque diseñado para mejorar la estabilización y el cuidado del recién nacido crítico mediante herramientas esenciales, formación continua y una clara organización de los procesos clínicos. La idea detrás del modelo es simple pero potente: en contextos con recursos limitados, la eficacia no depende de la complejidad de las soluciones, sino de su inmediatez, adaptabilidad y sostenibilidad. 

El Modelo NEST está desarrollado y financiado por la Paolo Chiesi Foundation y es implementado por socios locales e internacionales, combinando intervenciones dirigidas a las necesidades reales de las áreas con un acompañamiento constante al personal clínico. Gracias a esta colaboración, ha sido posible introducir protocolos más claros y estructurados, mejorar la calidad de la estabilización neonatal y hacer que los procesos asistenciales sean más fiables desde las primeras horas de vida del bebé. 

La experiencia inmersiva ofrecida por los visores de realidad virtual permitió a los participantes visitar el área de neonatología del Hospital Regional de Ngozi, en Burundi, mostrando soluciones concretas ya aplicadas sobre el terreno y fomentando el debate directo sobre las prácticas asistenciales. 

Una mirada que va más allá de la conferencia 

La IMNHC 2026 confirmó que la salud materna y neonatal es una responsabilidad colectiva, que exige escucha, coordinación y capacidad para transformar la evidencia en acciones concretas. El legado de la conferencia es claro: el progreso depende de la fuerza de las alianzas, la confianza mutua y la adaptación de las soluciones a los distintos contextos. Un espíritu que seguirá guiando el trabajo de la comunidad global en los próximos años. 

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